Crepúsculo de otoño.
Ojos vacíos observando el ocaso.
cielo color púrpura,
tierra color pardo.
Corazón que no bombea sangre,
venas por las que corre veneno,
latidos que suenan a cristales rotos,
en un corazón de piedra,
muerto.
Timbales que se oyen en la lejanía,
que causan lluvias ácidas que pudren los sueños,
espejos que reflejan el alma dormida,
puertas que invitan a pasar al Infierno.
Juncos que se doblan,
sin partirse nunca,
música eterna y eternos silencios,
rayos de sol bajo la luz de la luna,
licores dulces, en amargos besos.
Aves rapaces se acercan en la noche,
volando, lentamente, llevadas por el viento,
se esconden, mientras buscan corazones limpios
comiendo ávidamente los que ya estan muertos.
Los sauces llorones lloran,
desconsolados, con verdes lágrimas,
los peces de colores vivos
flotan sin vida sobre turbias aguas.
¿Por qué volar tan alto
para despues caer al suelo?
El abismo está muy cerca,
ya podemos verlo.
Cerremos los ojos,
juntemos las manos...
¡SALTEMOS!

1 comentario:
dios nena, este párrafo me ha helado
Timbales que se oyen en la lejanía,
que causan lluvias ácidas que pudren los sueños,
espejos que reflejan el alma dormida,
puertas que invitan a pasar al Infierno.
en la primera frase, se me han puesto los pelos de punta...
anda que no vivo yo ni na, la lectura, eh o k?
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