sábado, 3 de marzo de 2007

Ninguno de los dos...

Yo no quería tanto de tí.
Tu pedías más de mi.
Ninguno de los dos acudió a aquel encuentro,
ninguno de los dos.

Preferimos seguir las vidas que tanto odiábamos antes,
aquellas que nos unieron,
como solución a las mismas.

Preferimos quedarnos en casa,
imaginando como habría sido todo:
una repetición de tantas otras veces,
una vuelta atrás, unos instantes de placer.

Preferimos recordarnos una y otra vez
que aquello no iva a ninguna parte.
Jamás con intereses tan opuestos.

Preferimos mentirnos, auntoconvencernos,
a no recibir cuanto pedíamos
y sufrir de nuevo.

Ninguno de los dos acudió a aquel encuentro.

...Ninguno de los dos...



No hay comentarios: